Es bien sabido que no existe una manera exacta al momento de abordar el estudio del instrumento, es por ello que debemos experimentar hasta conseguir nuestra propia estructura de estudio.

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Foto tomada y editada con: iPod touch 5g
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El estudio musical, de nuestro instrumento, es una práctica diaria, que requiere dedicación, constancia y mucha disciplina.

El calentamiento corporal: así como cualquier otra actividad física, el violinista requiere al menos 15 minutos de estiramientos; que comiencen en la correcta elongación de las piernas, ya que son ellas nuestra base, las que recibirán todo el peso; de igual forma, una buena contracción y elongación de brazos, muñeca, dedos, cuello.

La respiración: es algo que no puede fallar, suena obvio, pero no… muchos ejecutantes musicales, disminuyen el flujo del aire por estrés y eso derivan en tensión y ofuscación. Es importante mantener un flujo constante de aire para mantener fresco y oxigenado el cerebro.

El calentamiento debe formar parte de nuestras rutinas, para evitar las lesiones musculares o, tendinitis.

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El estudio de las escalas: como ejecutante del violín, lo considero el santogrial de la práctica del instrumento. En ellas podemos implementar las diversas técnicas de la ejecución, ya que son de ellas (las escalas) de donde derivan todas las partituras musicales.

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Foto tomada con cámara Casio Exilim 12.1 megapixeles

El libro que utilizo para estudiarlas esEl Sistema de escalas y arpegios de Carl Flesch editado por I. Galamian.

El repertorio musical individual: es aquel que es asignado u/o escogido de forma personal, tomando en cuenta el nivel técnico, la complejidad; sin embargo, la elección de este repertorio debe buscar dejar alguna enseñanza. Ese repertorio está comprendido por escalas, métodos, y conciertos. En mi caso, actualmente, estoy montando el Concierto para violín y orquesta de Jules Conus.

Pequeños consejos:

  • Estudiar todo con metrónomo, desde una velocidad muy lenta, hasta su velocidad original, inclusive por encima de la misma.
  • Estudiar forte (fuerte volumen) para ayudar a la memoria auditiva; asimismo, estudiar lento para la memoria motora.
  • Emplear siempre el carácter que requiere la partitura, sin importar si se está tocando suave o fuerte.
  • Los pasajes rápidos estudiarlos con diversos ritmos, eso ayudará a desbloquear ciertas zonas del cerebro.

No me despido, sin antes recordarle que…

“La práctica hace al maestro” (refrán venezolano)

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